El Barça de los récords, el Barça de Guardiola, logró el no va más, conquistó el triplete derrotando al vigente campéon de Europa, en Roma, dibujando un Trébol memorable que le hace entrar en la historia por la puerta grande.
El partido no fue un paseo pero lo pareció. Pocos culés debieron pensar que sería tan fácil derrotar a los ‘red devils’. Ni las bajas en defensa, ni el supuesto potencial ofensivo inglés, ni el mordiente del fútbol británico fueron obtáculo para los Xavi, Messi, Iniesta. A la que pusieron en marcha su rondo, los de Ferguson se perdieron como tantos otros se han perdido esta temporada. Leer más…
Llega la hora de la verdad. Barça y Manchester se medirán en Roma. Suena a cita colosal, a lucha de titanes del fútbol. El aspirante contra el campeón. El bello y el bestia, estilo contra poderío.
Dos equipos grandes, respetados y envidiados, para muchos los mejores de Europa este año serán los protagonistas del último acto. Será el choque de dos esquemas diseñados para ganar, se diría incluso que para arrollar al rival.
Sobre el resultado abundan las cábalas. Hay quien augura muchos goles y los hay que ven una (nueva) final sin muchos goles. Es verdad que el año pasado estos dos mismos equipos quedaron 1-0 en 180 minutos en semifinales. Pero también lo es que ambos destacan más por su perfil atacante que por el defensivo. Leer más…
Que nadie se espere un Chelsea ofensivo. Muchos piensan que en Stamford Bridge los ingleses no se atreverán a esperar agazapados, que se dejarán llevar por su público y atacarán con furia al Barça. No será así. Está en juego una final de Champions y temen al Barça. El Chelsea esperará atrás y morderá arriba, entre la defensa y la zona de creación de Xavi e Iniesta.
Johan Cruyff advierte sobre el equipo inglés en su columna de los lunes. El holandés sabe que el Barça en Londres se encontrará a un Chelsea en guardia. Conoce a su entrenador, el “viejo zorro” Hiddink, y sabe que no se expondrá como lo hizo el Real Madrid en el Bernabéu. No tendrán vergüenza. Esperarán juntitos. Como en el Camp Nou.
Guus no es ningún suicida, es un estratega.