Camarero, a mí póngame lo mismo que a Keita
En la película ‘Cuando Harry encontró a Sally’ hay una secuencia memorable. Los dos protagonistas están en un dinner debatiendo sobre la capacidad de las mujeres para fingir en el sexo cuando de repente Sally (Meg Ryan) simula un orgasmo a grito pelado que deja a toda la clientela con la boca abierta. La escena termina con el plano de una señora de avanzada edad que le dice al camarero: “Póngame lo mismo que a esa señorita”.
Si yo fuera futbolista me gustaría que alguien me pusiera lo mismo que a Seydou Keita. El malí está que se sale. El campo se le queda pequeño, ataca, defiende y marca goles. Y, claro, Guardiola lo tiene como un fijo en su once. Keita ejemplifica la exigencia del fútbol de elite. Hay momentos y partidos para que entre en escena la chispa de un Messi, el regate de un Iniesta o la magia de un Ibra pero lo que mantiene a un equipo 50 partidos a tope peleando por todo, son los Keita, Touré, Busquets…
En ese equilibrio se fundamenta el éxito de equipos como el Barça. Con 11 Keitas no ganarías campeonatos pero sin un Keita tampoco. Hace bien el Barça aprovechando el momento de este mediocampista total. Si yo fuera Guardiola les daría de comer a todos lo mismo que a Keita…